Así es la primera unidad Intel Optane: 375GB en formato SSD que prácticamente puedes usar como memoria RAM

Optane

¿Qué es Optane? Creo que es lo primero que tenemos que conocer antes de desarrollar la noticia, y no es otra cosa que la nueva generación de unidades SSD de Intel. Su diferencia principal radica en estar basada en la tecnología 3D XPoint, que presume de ser mil veces más rápida que la NAND tradicional, además de ser ‘no volátil’: algo así como si pudiéramos usar la memoria RAM como un disco duro.

Os hablamos con más detenimiento sobre ella en su momento, y recientemente hemos ido viendo como los fabricantes iban proponiendo equipos en los que era posible colocar este tipo de memoria: desde los Intel NUC de la casa, a portátiles de Lenovo. Lo siguiente que tenemos que saber es que las unidades Optane SSD entran en el mundo empresarial con el modelo Intel Optane P4800X.

Lo que ofrece Intel Optane P4800X es una unidad SSD a precio de oro, pero también con unas características incomparables a cualquier otra solución del mercado. Lo resumo fácil, son 375GB por 1.520 dólares. La idea pasa por que esto evolucione y termine siendo una oferta doméstica, pero con esos precios lo vemos todavía complicado.

Optane 02

Intel ofrece un SSD de 375GB que bien puede hacer las veces de RAM

Con lo que nos tenemos que quedar es que su velocidad es tan rápida – 550.000 IOPS en lectura, 500.000 IOPS en escritura -, que podemos usar una cantidad de memoria gigante como si fuera memoria RAM. Pero no lo es, no es volátil, lo que guardemos en ella se queda registrado como en cualquier disco para almacenamiento.

Siendo más concretos lo que se pretende es colocar a los discos Optane como “memoria virtual” del sistema, para conseguir velocidades similar a la RAM, y para ello no solo es necesaria la unidad, también un software especial desarrollado por Intel (que no es gratuito).

Intel Optane Ssd 4800 S 2x1 800x420

Su disponibilidad es bastante limitada, al margen del alto precio, su orientación es inicialmente profesional

La P4800X se puede usar como un SSD que se conecta a través de un puerto PCIe, pero realmente hay un paso superior que Intel está desarrollando llamado "Memory Drive Technology”. Es necesario un chipset y procesador – Xeon – preparado para convertir a esta memoria en realmente lo que podríamos considerar como una segunda memoria RAM en los equipos.

Esto es el comienzo de un camino muy largo y revolucionario en el mundo de los componentes, ya que Intel Optane SSD comienza su andadura con 375GB, pero ya hay proyectadas unidades con 750GB y 1.5TB para finales de año.

Más información | Intel

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Intel, Optane y las medias tintas: ¿solucionan estas memorias algún problema actual?

La presentación de la nueva familia Optane de unidades de memoria llega tras años de desarrollo y la promesa de enterrar al disco duro tradicional. De hecho Intel parecía indicar que sus memorias no volátiles 3D XPoint podrían incluso ponérselo difícil a los exitosos SSD. Las cosas no están tan claras ahora que las primeras unidades han llegado tanto al mercado empresarial como al mercado del usuario final. Al menos en el segundo caso nos encontramos con unidades pequeñas y cuyas ventajas, por mucho que lo diga Intel, no dejan entrever ninguna revolución en el mercado actual. Parece más bien que Intel se quiere inventar una solución a un problema que (ya) no existe. Cacheando que es gerundio Los propios ingenieros de Intel plantean su solución para usuario final como una solución para actuar como caché de un sistema de almacenamiento tradicional más amplio gracias a los controladores Rapid Storage Technology. Eso plantea algunas barreras, como el hecho de estar soportado solo en Windows 10 64 bits y solo para la partición de arranque. Eso implica que estas memorias Optane de 16 (44 dólares) y 32 GB (77 dólares) para usuario final —el cuento podría cambiar para las unidades empresariales— están orientadas a servir como "aceleradoras" para que el sistema operativo y las aplicaciones más frecuentemente usadas vayan más fluidas. Aunque como indican en AnandTech los rendimientos en lectura son fantásticos (1.200 MB/s) las cosas empeoran claramente en escrituras (280 MB/s), pero es cierto que esa orientación al cacheo de operaciones frecuentes hacen que ese desequilibrio no sea tan importante. Bienvenidos a un nuevo término: profundidad de cola Para defender la validez de la idea, en Intel nos hablan de un término que se había manejado poco en análisis técnicos: la profundidad de cola (Queue Depth, QD), que indica el número de peticiones pendientes de entrada/salida (E/S) que se pueden "encolar" al mismo tiempo en un controlador de almacenamiento. Como explican en LegitReviews, Intel proporcionó una serie de estudios en las que se evaluaba en qué tipo de profundidad de cola estaban distintos tipos de aplicaciones y operaciones, y en esa gráfica se demostraba que las profundidades de cola bajas eran mucho más importantes que las altas en la mayoría de operaciones de lectura y escritura. A lo largo del tiempo, revelaban los estudios de Intel, la mayoría de las operaciones se situan entre las QD1 y las QD4. Ahí es donde está el verdadero beneficio de las memorias Optane: se portan fantásticamente en esas QD bajas, frente a un disco duro que sufre ante esas situaciones. Por esa razón Optane tiene sentido para Intel en esos escenarios en los que según Intel se pueden lograr hasta 14 veces los rendimientos de unidades tradicionales, y que también son superiores a los SSD convencionales e incluso a las atractivas unidades M.2 NVMe. Cuidado: esto son datos de Intel, y hasta que se pueda evaluar el comportamiento real de Optane (salen el 24 de abril), tenemos que observar esas conclusiones con sentido crítico. Casos de uso: si solo tienes un disco tradicional, buena idea (parece) Si uno se fija en los casos de uso propuestos por Intel (en la imagen) se ve cómo la propuesta de Optane está orientada sobre todo a equipos con un disco duro tradicional en los que esta unidad podría mejorar sensiblemente el comportamiento general del equipo gracias a esos rendimientos en lecturas y a su interfaz PCIe 3.0 x2 NVMe. El discurso, de hecho, es muy similar al que se ha realizado durante los últimos años con las unidades SSD. Si no tienes una unidad de este tipo en tu equipo, actualizarlo para instalar el sistema operativo en ella es una fantástica idea que te permitirá "rejuvenecerlo". Con Optane la idea es básicamente la misma, pero es como si Intel hubiera llegado tarde a la fiesta. Si ya tenemos SSDs, ¿para qué necesitamos Optane? Según Intel, se trata de una alternativa más barata que la de un SSD. De este modo, podrías combinar una unidad HDD tradicional de 1 TB con una unidad Optane de 32 GB y el coste sería inferior al de una unidad SSD de 1 TB e incluso que una de 500 GB. Es algo así como una evolución de las unidades de disco duro híbridas que se han hecho famosas en equipos de Apple con sus famosos Fusion Drive, una opción que podría ser curiosa en ciertos escenarios. El problema con ese planteamiento es que en realidad uno no puede "actualizar" sus equipos con Optane. Este tipo de módulos M.2 solo están disponibles para equipos con ciertos procesadores de séptima generación de Intel, y solo con algunos chipsets. No todos los fabricantes de placas base ofrecerán soluciones compatibles, lo que limita el alcance de la solución. De hecho aun en el caso de tener un equipo compatible, ¿para qué queremos Optane? Es muy poco probable que alguien que se compra un equipo con uno de los nuevos chipsets y procesadores de Intel instale como unidad principal un disco duro: las unidades SSD M.2 NVMe son una alternativa demasiado atractiva, y los precios no son tan elevados. Es cierto que si quieres ahorrar un poco de dinero puedes optar por combinar un disco duro tradicional con una de estas unidades Optane, pero ¿no prefieres tener una unidad SSD para todo? La solución que Intel nos propone con Optane abre nuevas posibilidades, desde luego, y eso siempre es bueno. Ahora sois vosotros los que decidís. ¿Creéis que Optane puede ser realmente interesante ahora que el disco duro está decayendo en equipos de nueva hornada? Puede que simplemente este primer movimiento de Intel sirva para que comencemos a conocer las ventajas de unas unidades de memoria que desde luego son interesantes, pero que lo serían mucho más con capacidades de almacenamiento más amplias. Todo llegará (esperamos). Más información | IntelEn Xataka | Que los portátiles sigan ofreciendo SSD de 128 y 256 GB a estas alturas tiene fácil explicación También te recomendamos Así es la primera unidad Intel Optane: 375GB en formato SSD que prácticamente puedes usar como memoria RAM El almacenamiento atómico deja (parcialmente) en ridículo a cualquier disco duro actual ¿Por qué todo el mundo está olvidando la parte más importante de un móvil? - La noticia Intel, Optane y las medias tintas: ¿solucionan estas memorias algún problema actual? fue publicada originalmente en Xataka por Javier Pastor .