Vine está a punto de resucitar: su creador ya anuncia la llegada de una segunda versión

Vine2

Vine está a punto de volver entre los muertos. Su creador Dom Hofmann lleva unos días hablando de cómo está preparando una continuación para la red social que fue cerrada por Twitter hace un año, y esta madrugada ha dejado sus intenciones mucho más claras compartiendo una imagen en la que podemos ver la característica V de Vine seguida de un dos.

Hofmann también asegura que este nuevo proyecto lo está financiando de su propio bolsillo, y que es lo está desarrollando fuera de su actual empresa, otro misterioso proyecto llamado Interspace y del que de momento tampoco sabemos gran cosa. En su mensaje original dijo que tomó la decisión de continuar Vine tras ver los numerosos tuits y mensajes privados que le llegaban pidiéndoselo.

i'm going to work on a follow-up to vine. i've been feeling it myself for some time and have seen a lot of tweets, dms, etc.

— dom hofmann (@dhof) 30 de noviembre de 2017

De momento no sabemos más sobre este anunciado retorno de Vine que el hecho de que se va a producir, y Hofmann aún no ha desvelado ningún tipo de detalle sobre qué similitudes y diferencias tendrá con respecto a su versión original. Sabemos que es "una continuación", por lo que es de esperar que se mantengan las bases fundamentales que tan popular hicieron a su predecesor.

v2 pic.twitter.com/JkzE1CULSV

— dom hofmann (@dhof) 6 de diciembre de 2017

Tampoco se ha pronunciado de momento nadie de Twitter. La red social compró Vine en 2012, y tras su cierre sigue manteniendo una aplicación llamada Vine Camera. Habrá que esperar por lo tanto a que se realicen nuevos anuncios para ver en qué acaba quedando todo y cual es el nombre y aspecto de la aplicación que tratará continuar de forma oficial con el legado de Vine.

Y decimos continuar de forma oficial porque desde el cierre de la aplicación original han ido apareciendo varias otras intentando convertirse en sucesores espirituales. Una de las últimas que lo está intentando con bastante éxito se llama 'Coub', y es una app rusa que básicamente trata de lo mismo, de hacer microvídeos.

¿Es buena idea resucitar Vine?

pic.twitter.com/CHr4qLXhvU

— miel (@miel) 6 de diciembre de 2017

En su día Vine fue capaz de crear un colorido ecosistema de usuarios que se esforzaban por poblar la red social de todo tipo de contenido, los denominados viners. Pero eso fue al principio, porque poco a poco y tras la llegada de otros competidores como los vídeos de Instagram la utilización de Vine fue mermando de forma considerable.

Por lo tanto, la gran pregunta que algunos usuarios se están haciendo ante el retorno de la aplicación es "por qué". ¿Realmente es necesario que vuelva Vine? ¿Tiene algo que aportar al actual ecosistema de redes sociales o simplemente intentará vivir de su fama inicial tratando de hacernos olvidar que acabó cayendo en desgracia?

Y es que tampoco hay que olvidar que para cuando Twitter anunció el cierre de Vine en octubre del 2016, sus propios usuarios aseguraron que la red social llevaba meses muerta. Por lo tanto, la principal tarea a la que tendrá que enfrentarse Dom Hofmann antes de lanzar su continuación será la detectar las causas por las que la gente dejó de utilizar la aplicación original y tratar de solucionarlas.

En Xataka | "Vine hace meses que estaba muerto": ¿qué hacen los 'viners' al dejar la red social?

También te recomendamos


Twitter prueba un modo de suscripción: 99 dólares al mes por amplificar todos tus mensajes


Guía para regalar una Crock-Pot en Navidad: cómo saber si es o no una buena idea


Un asesinato transmitido en Facebook replantea el debate sobre la censura en internet


La noticia

Vine está a punto de resucitar: su creador ya anuncia la llegada de una segunda versión

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Yúbal FM

.

Chequea también

650_1200

Probamos el taxi autónomo de Lyft en Las Vegas: el futuro ya está aquí

No fue glamuroso, tampoco fue surrealista. No pasé miedo, más bien al contrario. Fue un trayecto bastante tranquilo, sin sobresaltos y en medio de la lluvia y los atascos propios de una feria como el CES, a la que este año asistieron 160.000 personas. Mi primer viaje en un taxi autónomo no fue como me lo imaginaba, y eso es bueno. Ésta es mi experiencia con el taxi autónomo de Lyft desarrollado por Aptiv, que estuvo haciendo viajes gratuitos por Las Vegas para dar una imagen realista de lo que es capaz la conducción autónoma a día de hoy. Tu piloto (no humano) está en camino A partir de la primera jornada oficial del CES (el pasado martes), se habilitó en la aplicación de Lyft la posibilidad de solicitar un taxi autónomo. Cualquier persona podía hacerlo, pero debía situarse cerca de una zona concreta del Centro de Convenciones de Las Vegas y, además, cargarse de paciencia porque la disponibilidad era limitada a poco más de una decena de vehículos con la tecnología de Aptiv. Teniendo en cuenta la alta demanda de taxis esos días en la feria, los tiempos de espera eran muy largos. En mi caso fueron treinta minutos. Probablemente nadie esperaría un taxi durante media hora, ¿verdad? Yo lo hice, pero es que tenía muchas ganas de conocer a mi piloto, que tenía valoraciones de 5 estrellas y se autodescribía así: El viaje era gratuito y se podían elegir más de 20 destinos desde el Centro de Convenciones de Las Vegas, todas ellas preconfiguradas. Es decir, no podías indicarle que te llevara a ninguna otra localización que no estuviera almacenada en la aplicación. Por suerte, mi hotel casino estaba en la lista. ¿Esto es un coche autónomo? La primera impresión del coche autónomo es que no parece un coche autónomo desde fuera. Estamos acostumbrados a ver prototipos de esta guisa: Prototipo de coche autónomo de Uber y Ford Es inevitable sospechar ante esa extraña joroba, pero en el caso del Lyft, se trata de un BMW 540i equipado con 10 radares y 9 sensores LIDAR en el que no se aprecia nada fuera de lo común a simple vista. Han querido camuflar los sensores y el resultado, más allá del tuneo de pintura y llantas, es evidente: Prototipo de coche autónomo de Lyft y Aptiv Por dentro tampoco hay nada raro, salvo una tablet Samsung situada en el asiento de atrás, que sirve para indicarle a nuestro piloto autónomo que estamos listos para iniciar nuestro viaje: La seguridad es lo primero ¿Y conduce realmente solo el taxi? Sí, pero en el viaje nos acompañó un piloto de seguridad, que situaba sus manos cerca del volante y al que teníamos prohibido dirigirnos. Esto era así porque, en caso de incidente, él era el responsable legal y debía estar atento ante cualquier imprevisto. A su derecha, en el asiento del copiloto, se sentaba un ingeniero de Aptiv, que nos fue contando cómo funcionaba la tecnología en todo momento y al que sí podíamos hablar. Sobre si conduce solo o no el vehículo hay que hacer dos matices: Por ley, en Estados Unidos no puede ponerse en marcha ni aparcar un coche autónomo, así que nuestro piloto de seguridad fue el encargado de arrancar y de estacionar el vehículo. En cuanto salimos a carretera, pulsó el botón y el sistema lanzó un mensaje de audio: "conducción autónoma activa". A partir de ese momento, el coche sí conducía solo. El coche autónomo pide permiso para cambiar de carril. En nuestro caso, el piloto cambió manualmente de carril una vez para situarse a la derecha. Era paradójico ver cómo un piloto profesional estaba ahí de mero testigo mientras nos enseñaba la tecnología que puede acabar con su trabajo en el futuro El resto del tiempo el piloto posaba sus manos cerca del volante en modo alerta y sus pies estaban alejados de los pedales. Era paradójico ver cómo un piloto profesional estaba ahí de mero testigo mientras nos enseñaba la tecnología que puede acabar con su trabajo en el futuro. La paradoja: un piloto profesional es testigo de cómo conduce solo un coche autónomo. ¡Me abuuurro! Parafraseando a Homer Simpson, la mayor parte del tiempo que duró mi trayecto se podía resumir en un rotundo "Me abuuuurro". Es cierto que los dos primeros minutos noté cierta inquietud. Estaba lloviendo, había un tráfico denso, mucha gente cruzaba sin mirar. Pero al ver que la respuesta del vehículo era suave y con antelación ante los dos primeros cruces de vehículos y personas, me empecé a tranquilizar. El único punto más o menos reseñable y alejado de lo aburrido fue cuando un coche se cruzó de carril de repente y sin poner intermitente con antelación (lo hizo cuando ya estaba delante de nosotros). Quedaba a nuestra derecha y quería usar nuestro carril, el del centro, para adelantar. Las manos de nuestro piloto de seguridad se tensaron (las mías también), pero el coche autónomo respondió con una frenada progresiva no tan suave como las que habíamos visto hasta ahora. Fue una respuesta rápida y para nada abrupta, sobre todo si tenemos en cuenta las circunstancias y que fue en cuestión de segundos. Seguramente un humano habría frenado de manera más brusca. Si me hubieran tapado los ojos con una venda no habría sido capaz de decir si estaba conduciendo una persona o no Al bajarme del taxi autónomo la sensación con la que me quedé fue que, si me hubieran tapado los ojos con una venda, no habría sido capaz de decir si estaba conduciendo una persona o no. Y eso es bueno porque fue un trayecto sin sobresaltos, como el que uno espera en un desplazamiento en taxi normal. Todavía queda, pero la conducción autónoma está cerca y es totalmente real. De hecho, Aptiv pretende llevar a producción esta tecnología en 2019. Queda un año para eso. En Xataka | El MIT y la CMU creen tener la solución sobre a quién debe atropellar un coche autónomo en caso de duda También te recomendamos NIO ES8 es el SUV eléctrico hecho en china con batería intercambiable que costará la mitad que un Tesla Model X No hace falta coger el Transiberiano: los viajes en tren más chulos están en España Los primeros taxis autónomos de Lyft saldrán finalmente a las calles de Las Vegas durante el CES 2018 - La noticia Probamos el taxi autónomo de Lyft en Las Vegas: el futuro ya está aquí fue publicada originalmente en Xataka por Cesar Muela .