Hay quienes creen haber encontrado el mejor camino para vencer el miedo a volar y otras fobias: la realidad virtual

Rv

Verte frente a frente con tus miedos es algo que no suena nada apetecible. Pero experimentarlos y empezar a afrontarlos poco a poco sin riesgo alguno, suena algo mejor. Es una forma muy básica de explicar cómo la Realidad Virtual está siendo una gran aliada a la hora de tratar fobias.

Fobias de toda clase y condición: la fobia a volar, a las arañas, a conducir e incluso a enfrentarse a un examen. La Realidad Virtual te enfrenta a tus peores miedos, te ayuda a meterte en escenarios de esos que te ponen los pelos de punta y te empuja a superar todo aquello que temes. Pero, ¿es tan efectiva como parece?

Nosotros hemos hablado con un gabinete psicológico en Madrid que usa de manera habitual la Realidad Virtual para tratar a sus pacientes. Queríamos que nos contaran qué hay de bueno en este método, cómo lo usan, qué resultados obtienen.

Pero también hemos hablado con un psicólogo clínico algo más alejado de este mundo y más cercano a las terapias tradicionales. ¿Es un complemento? ¿Es o no recomendable según ellos? ¿Cuál es el futuro de la Realidad Virtual para tratar fobias?

Qué ofrece la RV a la hora de tratar tus miedos

Escenas en 3D, realidad aumentada, planos en 360… Escenarios en el que el propio paciente es un avatar o escenarios reales que hacen que el paciente pueda vivir cada escena con una realidad total. Sintiéndolos. Estos son los lugares totalmente controlados dónde el psicólogo puede ir analizando con el paciente todo lo que va sucediendo.

Una de esas profesionales es Erika Guijarro, Psicóloga Especialista en tratamientos con Realidad Virtual en PsicologíaEG, que incorporó hace un año a su consulta la Realidad Virtual como un servicio para mejorar los tratamientos de ansiedad y otros trastornos mentales.

Rv Erika Parte del equipo de trabajo de Erika Guijarro, de Psicología EG

“Llevaba tiempo buscando incorporar el elemento de la tecnología a mis terapias, iba haciendo mis pinitos con elementos caseros que iba generando, siendo estos muy individualizados a cada uno de mis pacientes”, nos cuenta.

La primera vez que trató a un paciente con Realidad Virtual, fue en marzo de 2017. Un hombre que tenía una incontrolable fobia a volar. Una fobia que se extendía a todo lo que tuviese que ver con este ámbito: coger un taxi, los aeropuertos, ver películas en las que salieran aviones o se tratara de forma directa el tema…

“Después de 15 sesiones conseguimos que recuperase la normalidad y pudiera acabar su tratamiento, superando su fobia”, asegura Erika.

Pero la Realidad Virtual puede tratar otros muchos tipos de trastornos y fobias como la acrofobia, claustrofobia, ansiedad social, el miedo a las agujas, a la oscuridad, a los animales… e incluso el miedo ante los exámenes, a conducir o a hablar en público.

Un paso más allá en la terapia de exposición

Pero, ¿es esta la evolución de la terapia de exposición tradicional? Según Erika Guijarro, la Realidad Virtual te permite realizar una terapia en exposición, pero con muchas más ventajas de lo que tradicionalmente se viene realizando.

La terapia en exposición tradicional puede ser en vivo, cuando se expone al paciente al estímulo en cuestión de forma real (si tiene miedo a conducir, el psicólogo se mete con el dentro de un coche) o en imaginación cuando le describe el terapeuta y el paciente imagina dicha situación.

“Pero, ¿por qué decimos que con la Realidad Virtual los tratamientos son mucho más efectivos? Porque el paciente está viviendo una situación real para sus sentidos, pero a la par están totalmente controladas por el terapeuta. No hay improvisación o estímulos externos que no estén controlados”, explica la psicóloga.

Según nos cuenta, con la Realidad Virtual se pueden ir haciendo aproximaciones, y gracias a biofeedback (que recoge la señal electrodérmica) el psicólogo va recogiendo la respuesta activación fisiológica del paciente. Dato que le ayuda a ir controlando las aproximaciones e ir adaptando la técnica de aproximación mientras va realizando la reestructuración cognitiva.

“Además, las sesiones son preparadas y estructuradas siguiendo una jerarquía de exposición y controlando todo estímulo que pueda ir apareciendo junto con las respuestas que el paciente vaya dando, hasta la activación fisiológica, ya que esto es algo que el paciente no puede controlar y le ayuda al terapeuta”, acaba de explicarnos.

Inside 2568698 1920

“Mi propia experiencia refleja que con una media de 8 sesiones el paciente tiene prácticamente superada la fobia. Después, se completa tratamiento con alguna sesión para prevenir recaídas”, sentencia.

Además de hablar con Erika Guijarro, hemos querido conocer la opinión del Dr. Héctor Galván, Director Clínico del Instituto Madrid de Psicología, Psicólogo Clínico y Sexólogo.

En el Instituto Madrid de Psicología sus especialistas realizan una primera visita de exploración de la sintomatología fóbica. "Es esencial detectar en qué momento apareció, cuándo se produce la reacción a la fobia, qué síntomas aparecen y con cuánta intensidad. Para combatir la fobia es vital además conocer cómo funciona en cada caso concreto", nos comenta el Dr. Galván.

Después, se establece el tratamiento específico para la persona. Su forma de trabajar se basa fundamentalmente en la EPR (Exposición con Prevención de Respuesta), tratamiento que se ha mostrado altamente eficaz en la inmensa mayoría de fobias. Durante las sesiones, el especialista guía al paciente para que sus niveles de ansiedad ante la fobia sean más bajos.

"En nuestro centro hemos podido comprobar que gracias este tipo de tratamiento aplicado, prácticamente la totalidad de los pacientes que nos consultan por fobias las superan completamente, independientemente de cuál fuese el tipo de fobia por la que ha acudido a nuestro Instituto", nos cuenta el doctor.

Ventajas y desventajas con respecto a los tratamientos tradicionales

Diferentes sistemas con un mismo fin: que el paciente supere de una manera sana, efectiva e “inofensiva” su fobia, su trastorno, su miedo.

Queríamos conocer también las ventajas y desventajas que para estos profesionales supone tratar las fobias con Realidad Virtual. Y el Dr. Galván asegura que, como cualquier otra herramienta o tratamiento psicológico, únicamente es eficaz si la persona que la emplea es un profesional.

"Que cualquier persona adquiera unas gafas de realidad virtual e intente vencer la fobia por sí mismo, puede hacer que su ansiedad empeore drásticamente. Si no hay una exposición controlada a la situación fóbica y un profesional que guíe durante el proceso, los resultados obtenidos pueden ser totalmente opuestos a los deseados", explica.

Desde el Instituto Madrid de Psicología nos reiteran la capacidad, validez y efectividad de los tratamientos tradicionales de exposición. "La utilización de Realidad Virtual no es un sustituto de éstos, sino una novedosa alternativa y un eficaz complemento para determinados casos".

Aseguran que como ventaja principal ofrece la accesibilidad al tratamiento de todo tipo de fobias, en cualquier momento, sin un coste extra (por ejemplo en el caso de la fobia a volar, por no tener que comprar numerosos billetes de avión). Y a su vez, permite un control en cuanto a la intensidad del estímulo fóbico por parte del psicólogo clínico, modulando así la exposición según las necesidades de cada momento del tratamiento.

Dr. Galván Dr. Héctor Galván, Director Clínico del Instituto, Psicólogo Clínico y Sexólogo.

¿Desventajas? Comentan desde el Instituto Madrid de Psicología que aún es necesario mejorar la tecnología, la calidad de los gráficos, etc. para que proporcione al usuario una visión más realista a su cerebro.

"A través de la Realidad Virtual nuestro cerebro puede discernir objetos, distancias, texturas, luminosidad, sonidos y colores reales. De igual modo, también estamos acostumbrados a percibir el entorno según el movimiento de nuestros ojo", explica el Dr. Galván.

"Cuando la forma en la que percibimos el entorno cambia, por el hecho de que se nos impone a través de una máquina con imagen virtual, el cerebro debe adaptarse, por ejemplo, algunas personas podrían tener tendencia a marearse", añade.

La psicóloga Erika Guijarro no puede más que reiterar las ventajas antes citadas. "La Realidad Virtual es una tecnología validada por más de 20 años de investigaciones en el campo de la psicología, pero hasta el momento estaba disponible únicamente en centros médicos y laboratorios de universidades", explica.

"Aporta un claro beneficio en terapias de trastornos de ansiedad. Nuestros pacientes ya se benefician de esta tecnología que les permite aprovechar más el tiempo de sesión y medir su progreso de manera objetiva", dice Erika.

Realidad Virtual para tratar fobias: ¿moda pasajera o el futuro?

Charlando con estos dos profesionales descubrimos que en la sede que el Dr. Galván tiene en Barcelona están animándose a hacer sus primeras pruebas con Realidad Virtual. Y están obteniendo buenos resultados. Aunque, como ya nos comentó, lo ven únicamente como un complemento de las terapias tradicionales. Al menos de momento.

Pero queríamos saber qué creen que le deparará el futuro a esta tecnología para tratar los miedos, ansiedad y fobias.

Rv Erika 2 Trabajo real realizado en Psicología EG

Para Erika Guijarro la Realidad Virtual es un indiscutible presente y futuro, ya que asegura que la demanda va en aumento porque los beneficios que se obtienen son muy positivos. “Utilizar los avances tecnológicos con fines terapéuticos es maravilloso, ya que al paciente le tenemos más motivado por lo novedoso y atractivo del sistema. Algo también muy importante por el coste económico que esto supone”, nos dice.

Algo que también reconoce el Doctor Galván: toda evolución favorable en los tratamientos psicológicos para la mejora de los pacientes, es bien recibida. Y es que pese a las elevadas tasas de éxito de los tratamientos tradicionales, no pueden dejar de reconocer que la Realidad Virtual es una tecnología de uso cada vez más frecuente en la práctica psicológica.Una práctica que, definitivamente, tiene futuro.

"Como en todas las disciplinas es necesario adaptarse a la evolución de las herramientas que están a disposición de los profesionales para mejorar la salud y la experiencia del paciente", sentencia.

Nuevas tecnologías que surgen para apoyar (o sustituir, según a quién preguntemos) a las terapias para fobias "de toda la vida".

Imágenes: Stocksnap, Psicología EG, Instituto Madrid de Psicología

También te recomendamos


Las Psicología social y los videojuegos están más relacionados de lo que piensas


Guía para regalar una Crock-Pot en Navidad: cómo saber si es o no una buena idea


¿Qué pasaría si no usaras el correo electrónico en una semana? La respuesta, sorprendente


La noticia

Hay quienes creen haber encontrado el mejor camino para vencer el miedo a volar y otras fobias: la realidad virtual

fue publicada originalmente en

Xataka

por
Vanesa Matesanz

.

Chequea también

Probamos el taxi autónomo de Lyft en Las Vegas: el futuro ya está aquí

No fue glamuroso, tampoco fue surrealista. No pasé miedo, más bien al contrario. Fue un trayecto bastante tranquilo, sin sobresaltos y en medio de la lluvia y los atascos propios de una feria como el CES, a la que este año asistieron 160.000 personas. Mi primer viaje en un taxi autónomo no fue como me lo imaginaba, y eso es bueno. Ésta es mi experiencia con el taxi autónomo de Lyft desarrollado por Aptiv, que estuvo haciendo viajes gratuitos por Las Vegas para dar una imagen realista de lo que es capaz la conducción autónoma a día de hoy. Tu piloto (no humano) está en camino A partir de la primera jornada oficial del CES (el pasado martes), se habilitó en la aplicación de Lyft la posibilidad de solicitar un taxi autónomo. Cualquier persona podía hacerlo, pero debía situarse cerca de una zona concreta del Centro de Convenciones de Las Vegas y, además, cargarse de paciencia porque la disponibilidad era limitada a poco más de una decena de vehículos con la tecnología de Aptiv. Teniendo en cuenta la alta demanda de taxis esos días en la feria, los tiempos de espera eran muy largos. En mi caso fueron treinta minutos. Probablemente nadie esperaría un taxi durante media hora, ¿verdad? Yo lo hice, pero es que tenía muchas ganas de conocer a mi piloto, que tenía valoraciones de 5 estrellas y se autodescribía así: El viaje era gratuito y se podían elegir más de 20 destinos desde el Centro de Convenciones de Las Vegas, todas ellas preconfiguradas. Es decir, no podías indicarle que te llevara a ninguna otra localización que no estuviera almacenada en la aplicación. Por suerte, mi hotel casino estaba en la lista. ¿Esto es un coche autónomo? La primera impresión del coche autónomo es que no parece un coche autónomo desde fuera. Estamos acostumbrados a ver prototipos de esta guisa: Prototipo de coche autónomo de Uber y Ford Es inevitable sospechar ante esa extraña joroba, pero en el caso del Lyft, se trata de un BMW 540i equipado con 10 radares y 9 sensores LIDAR en el que no se aprecia nada fuera de lo común a simple vista. Han querido camuflar los sensores y el resultado, más allá del tuneo de pintura y llantas, es evidente: Prototipo de coche autónomo de Lyft y Aptiv Por dentro tampoco hay nada raro, salvo una tablet Samsung situada en el asiento de atrás, que sirve para indicarle a nuestro piloto autónomo que estamos listos para iniciar nuestro viaje: La seguridad es lo primero ¿Y conduce realmente solo el taxi? Sí, pero en el viaje nos acompañó un piloto de seguridad, que situaba sus manos cerca del volante y al que teníamos prohibido dirigirnos. Esto era así porque, en caso de incidente, él era el responsable legal y debía estar atento ante cualquier imprevisto. A su derecha, en el asiento del copiloto, se sentaba un ingeniero de Aptiv, que nos fue contando cómo funcionaba la tecnología en todo momento y al que sí podíamos hablar. Sobre si conduce solo o no el vehículo hay que hacer dos matices: Por ley, en Estados Unidos no puede ponerse en marcha ni aparcar un coche autónomo, así que nuestro piloto de seguridad fue el encargado de arrancar y de estacionar el vehículo. En cuanto salimos a carretera, pulsó el botón y el sistema lanzó un mensaje de audio: "conducción autónoma activa". A partir de ese momento, el coche sí conducía solo. El coche autónomo pide permiso para cambiar de carril. En nuestro caso, el piloto cambió manualmente de carril una vez para situarse a la derecha. Era paradójico ver cómo un piloto profesional estaba ahí de mero testigo mientras nos enseñaba la tecnología que puede acabar con su trabajo en el futuro El resto del tiempo el piloto posaba sus manos cerca del volante en modo alerta y sus pies estaban alejados de los pedales. Era paradójico ver cómo un piloto profesional estaba ahí de mero testigo mientras nos enseñaba la tecnología que puede acabar con su trabajo en el futuro. La paradoja: un piloto profesional es testigo de cómo conduce solo un coche autónomo. ¡Me abuuurro! Parafraseando a Homer Simpson, la mayor parte del tiempo que duró mi trayecto se podía resumir en un rotundo "Me abuuuurro". Es cierto que los dos primeros minutos noté cierta inquietud. Estaba lloviendo, había un tráfico denso, mucha gente cruzaba sin mirar. Pero al ver que la respuesta del vehículo era suave y con antelación ante los dos primeros cruces de vehículos y personas, me empecé a tranquilizar. El único punto más o menos reseñable y alejado de lo aburrido fue cuando un coche se cruzó de carril de repente y sin poner intermitente con antelación (lo hizo cuando ya estaba delante de nosotros). Quedaba a nuestra derecha y quería usar nuestro carril, el del centro, para adelantar. Las manos de nuestro piloto de seguridad se tensaron (las mías también), pero el coche autónomo respondió con una frenada progresiva no tan suave como las que habíamos visto hasta ahora. Fue una respuesta rápida y para nada abrupta, sobre todo si tenemos en cuenta las circunstancias y que fue en cuestión de segundos. Seguramente un humano habría frenado de manera más brusca. Si me hubieran tapado los ojos con una venda no habría sido capaz de decir si estaba conduciendo una persona o no Al bajarme del taxi autónomo la sensación con la que me quedé fue que, si me hubieran tapado los ojos con una venda, no habría sido capaz de decir si estaba conduciendo una persona o no. Y eso es bueno porque fue un trayecto sin sobresaltos, como el que uno espera en un desplazamiento en taxi normal. Todavía queda, pero la conducción autónoma está cerca y es totalmente real. De hecho, Aptiv pretende llevar a producción esta tecnología en 2019. Queda un año para eso. En Xataka | El MIT y la CMU creen tener la solución sobre a quién debe atropellar un coche autónomo en caso de duda También te recomendamos NIO ES8 es el SUV eléctrico hecho en china con batería intercambiable que costará la mitad que un Tesla Model X No hace falta coger el Transiberiano: los viajes en tren más chulos están en España Los primeros taxis autónomos de Lyft saldrán finalmente a las calles de Las Vegas durante el CES 2018 - La noticia Probamos el taxi autónomo de Lyft en Las Vegas: el futuro ya está aquí fue publicada originalmente en Xataka por Cesar Muela .